Un latte frío no sale tan bien como uno caliente por una razón: el matcha no se disuelve en leche fría. Los grumos, que en agua caliente desaparecen solos, aquí se van al fondo. El truco está en disolver el polvo por separado antes de juntarlo con la leche.
Ingredientes para un vaso
2 g de matcha: dos medidas llenas de chashaku (la cuchara de bambú)
60 ml de agua caliente, a unos 80 °C
200 ml de bebida de avena fría
1 cucharadita de sirope de arce (opcional)
un puñado de cubitos de hielo
Preparación
1. Tamiza el polvo con un colador fino directamente en una taza. Es el único paso que de verdad garantiza que no haya grumos: el matcha tiende a apelmazarse durante el transporte y no se deshace solo.
2. Vierte el agua caliente. A unos 80 °C, no hirviendo. El agua hirviendo saca el amargor de las hojas y apaga el dulzor.
3. Bate con el batidor de bambú (chasen). Haz movimientos rápidos en W con la muñeca, no con todo el brazo. Bate de quince a veinte segundos, hasta que en la superficie aparezca una espuma espesa de burbujas finas.
4. Prepara el vaso. Hielo, bebida de avena y sirope, en ese orden.
5. Vierte el matcha por encima. Despacio, sobre el hielo. Se formará una capa verde encima de la leche, como en las fotos. Remueve antes de beber.
Qué hacer si siguen saliendo grumos
El problema casi siempre está en el primer paso. Sin colador no conseguirás un latte fino, ni siquiera con un buen chasen. Si no tienes colador, echa el polvo en un tarro con tapa de rosca con un poco de agua y agítalo unos diez o quince segundos: funciona, aunque la espuma saldrá algo más floja.
La segunda causa habitual es empezar con muy poca agua. En 30 ml, el polvo no tiene dónde disolverse.
Variantes
Sin azúcar: la bebida de avena ya es ligeramente dulce de por sí, así que el sirope no es necesario.
Más intenso: 3 g de matcha y 150 ml de leche. El sabor a hierba se nota bastante más.
Con vainilla: una gota de extracto en la leche antes de verter el matcha.
Para un latte frío sirve un matcha ceremonial de gama básica o un buen matcha culinario: la leche va a tapar parte de los matices de todos modos.
Preguntas frecuentes
¿Por qué mi matcha latte tiene grumos?
Porque el polvo no se tamizó o se echó directamente en la leche fría. El matcha solo se disuelve en agua caliente: disuélvelo aparte en 60 ml de agua a unos 80 °C y después júntalo con la leche.
¿Qué leche va mejor para un matcha latte?
La bebida de avena: es ligeramente dulce y no tapa el té. La de almendras puede quedar demasiado aguada, y la leche de vaca apaga bastante el sabor del matcha.
¿Se puede hacer un matcha latte sin chasen?
Sí. Echa el matcha en un tarro con tapa de rosca con un poco de agua caliente y agítalo unos diez o quince segundos. La espuma será menos abundante, pero no habrá grumos.
¿A qué temperatura debe estar el agua para el matcha?
A unos 80 °C. El agua hirviendo saca el amargor y apaga el dulzor natural de las hojas.
¿Matcha ceremonial o culinario para un latte frío?
Sirve un matcha culinario, o incluso un ceremonial de gama básica. La leche y el hielo van a tapar de todos modos parte de los matices por los que pagas más en las calidades más altas.





