Affogato de matcha con helado de vainilla
Una bola de helado de vainilla bañada con matcha espeso y caliente. Un postre listo en tres minutos con solo dos ingredientes.

Preparación
3 min
Total
3 min
Raciones
1
Dificultad
Fácil
El affogato es el postre más sencillo del mundo: una bola de helado con algo caliente vertido por encima. En la versión con matcha, en lugar de un espresso, se vierte matcha espeso y bien batido, y el contraste entre el verde amargo y la vainilla dulce funciona mejor que con café.
Lo único que hay que vigilar son las proporciones. El matcha tiene que estar más cargado que cuando se toma solo; si no, se diluye en el helado y solo queda el color. Usa 3 g por cada 60 ml de agua y bate hasta que quede espeso y espumoso.
Para el affogato, usa matcha ceremonial: aquí se toma casi solo, y el dulzor natural de la primera cosecha combina bien con la vainilla.
Ingredientes
2 bolas helado de vainilla (mejor con mucha nata)
3 g matcha (2 medidas de chashaku)
60 ml agua a 80 °C
una pizca matcha para espolvorear (opcional)
Preparación
1
Saca el helado del congelador dos minutos antes de servir: un poco blando absorbe mejor el matcha caliente.
2
Tamiza el matcha en un cuenco, vierte 60 ml de agua a unos 80 °C y bate con el chasen hasta que se forme una espuma densa y fina.
3
Pon dos bolas de helado en un vaso pequeño o en un cuenco.
4
Vierte el matcha caliente sobre el helado justo antes de servir: el affogato se come mientras se está derritiendo, no cuando ya se ha derretido.
5
Si quieres un amargor más marcado, espolvorea una pizca de matcha en polvo por encima.


