
Preparación
3 min
Total
3 min
Raciones
1
Dificultad
Fácil
Usucha significa «té ligero»: es la forma más habitual de tomar matcha en Japón y la más sencilla de conocer el sabor de un lote concreto. Sin leche ni azúcar, el sabor no tiene dónde esconderse, así que usa matcha ceremonial: el culinario es más intenso a propósito y en esta preparación sabe amargo.
Hay dos cosas que deciden el resultado. El agua nunca debe estar hirviendo, sino a 70–80 °C, porque a más temperatura se destruyen los aminoácidos responsables del dulzor y solo queda el amargor. Y el colador: el matcha se apelmaza mientras está guardado, y el chasen no deshace esos grumos.
Ingredientes
2 g matcha ceremonial (2 medidas de chashaku)
70 ml agua a 70–80 °C
Preparación
1
Vierte agua hirviendo en el cuenco y sumerge en ella las puntas del chasen durante un minuto: así se calienta el cuenco y se ablandan las varillas de bambú para que no se rompan. Tira el agua y seca bien el cuenco.
2
Tamiza 2 g de matcha con un colador fino directamente en el cuenco. No te saltes este paso: los grumos que no deshagas ahora acabarán en la bebida.
3
Lleva el agua a ebullición y déjala reposar 3–4 minutos, hasta que baje a 70–80 °C. El agua hirviendo quema el matcha y amarga la bebida.
4
Vierte unos 70 ml de agua por la pared del cuenco, no directamente sobre el polvo.
5
Bate con el chasen con un movimiento rápido en W o en M, hacia delante y hacia atrás, no en círculos. Mantén la muñeca relajada y el chasen justo por encima del fondo del cuenco. Al cabo de 15–20 segundos se formará en la superficie una espuma densa y fina.
6
Para terminar, saca el chasen despacio por el centro para recoger las burbujas más grandes. Bébelo enseguida: al cabo de unos minutos, el matcha se posa.


