Matcha tonic con lima
Tónica amarga, el umami del matcha y lima: la combinación más refrescante que puedes preparar en tres minutos y sin coctelera.

Preparación
5 min
Total
5 min
Raciones
1
Dificultad
Fácil
Ingredientes
2 g matcha (culinario para una bebida con más carácter, ceremonial para una más suave)
30 ml agua a 80 °C
150 ml tónica bien fría
hasta llenar el vaso cubitos de hielo
1 cuarto lima
Preparación
1
Tamiza el matcha y bátelo con 30 ml de agua hasta obtener una pasta lisa y espesa, con el chasen o con unas varillas pequeñas. Sin este paso, el polvo forma una capa aparte y llena de grumos sobre la tónica.
2
Llena de hielo un vaso alto hasta arriba y vierte la tónica. Tanto hielo no es decoración: cuanto más fría está, más tardan en desaparecer las burbujas.
3
Vierte la base de matcha despacio por la pared del vaso o sobre el dorso de una cuchara: quedará encima de la tónica como una capa verde. El degradado dura hasta que se remueve por primera vez, así que sírvelo con una cucharilla y deja que lo deshaga quien se lo vaya a beber.
4
Exprime un cuarto de lima y échalo dentro del vaso. La acidez equilibra el amargor de la tónica y el umami del matcha: sin lima, la bebida es interesante; con ella, redonda.
5
Remuévelo justo antes de beber. El poso del fondo es algo natural, porque el matcha queda en suspensión y no se disuelve; no es ningún defecto: remueve y se vuelve a mezclar.


