Limonada de matcha con lima y menta
Refrescante y ligeramente ácida, con la cafeína del matcha en lugar de la de un refresco de cola.

Preparación
7 min
Total
7 min
Raciones
2
Dificultad
Fácil
El matcha y los cítricos combinan mejor de lo que parece. La acidez de la lima no solo equilibra el sabor herbáceo del matcha: también estabiliza su color verde, así que la limonada no se vuelve marrón tras una hora en la nevera, como suele pasar con el matcha mezclado solo con agua.
Es una bebida muy refrescante y contiene más o menos un tercio de la cafeína de una taza de café.
Ingredientes
3 g matcha culinario
80 ml agua fría o templada, para batir el matcha
60 ml zumo de lima recién exprimido (unas 2 limas)
2 cucharadas sirope de agave o azúcar moreno
400 ml agua con gas fría
unas ramitas menta fresca
hasta llenar la jarra hielo
Preparación
1
Tamiza el matcha en un cuenco pequeño, vierte 80 ml de agua templada y bate con el chasen o con un espumador hasta que quede liso. Con agua templada basta: aquí no se trata de hacer una infusión, y el agua menos caliente conserva mejor el color.
2
Machaca la menta con el sirope en una jarra, presionando las hojas con una cuchara. Se trata de liberar los aceites esenciales, no de romper las hojas: la menta picada amarga.
3
Añade el zumo de lima y mézclalo con el sirope.
4
Incorpora el matcha batido y remueve.
5
Llena la jarra de hielo, añade el agua con gas y remueve una sola vez, con suavidad, para no perder las burbujas.
6
Sírvela enseguida con una rodaja de lima y una ramita de menta. Si la limonada lleva un rato reposando, vuelve a removerla: es normal que el matcha se asiente en el fondo.

